Me duele España

Tan contundente como el título.
Lo peor es que no se trata de dolor cualquiera, es un dolor provocado por indiferencia, pena y desprecio a partes iguales. Los que me conocen bien ya se saben la historia.

Por una parte está la indiferencia, sustentada principalmente, en que, me guste o no, no es mi problema. Asi de duro, no me juzguen a mi también me gustaría vivir en armonía con la naturaleza y amar al prójimo y demás cursilerías utópicas ( que, por cierto he tenido que soportar con mas asiduidad desde que se estrenó la predecible y asombrosamente cara ,”Avatar”).

Después tenemos la pena, producto de ese pequeño “corazoncito” que aún creo que conservo (soy joven para perderlo) tras mil tropezones. No nos engañemos la cosa es bastante triste, una sociedad con todo a su alcance, pueden comerse el mundo, pueden tener lo que quieran con sólo estirar el brazo y no tienen ni los huevos, ni las ganas, ni la ambición, ni la responsabilidad para hacerlo.

Evidentemente de la última reflexión surje la rama del desprecio. Ver todos los días como jóvenes que disponen de todas las facilidades para encauzar su vida hacia algo bueno, algo útil, algo que les presente nuevos horizontes malgastan su tiempo y su energía en lo que se les ha vendido como “la buena vida” es bastante irritante. Parecen no ser conscientes de lo que una persona en su situación hace 100 años (antesdeayer) haría por tener la mitad de lo que poseen ellos. Bueno, que narices, seguramente sean tan incultos como para ignorar nuestro pasado reciente.

Un buen amigo diría que no es culpa suya, que reciben influencias externas que a fin de cuentas les llevan derechos al barranco. Sinceramente soy bastante escéptico ante esa idea. Resulta evidente que todos recibimos influencias, pero algunos tenemos el suficiente sentido común (algo que tatuaría a toda la población a fuego) para elegir las que queremos seguir. También hay casos concretos difíciles, no para todos es un camino de rosas. Algún listo puede acusarme de generalizar, nunca he tenido nada en contra de este proceso mientras se use desde el conocimiento, de echo partes importantes de nuestra ciencia (como por ejemplo parte de la medicina) se basan en la generalización.

Una reflexión sencilla. Sales a la calle un día cualquiera, observa a la juventud. ¿Qué te encuentras? apuesto a que sabrías catalogarlo: pijo, bacala,skin,moderno,alternativo, pseudo-hippie etc. etc.
Y seguramente la mayoría respondería sorprendentemente bien a la idea que te puedes hacer de un estereotipo de “su rollo”. Para más inri, cuánto más radical o alternativa es su “tribu” de más razón y personalidad se creen dotados estos “cerebritos” (normalmente productos de listas de fracaso escolar prematuro que necesitan el apoyo de un grupo de gente tan brillante como ellos para poder sentirse alguien, gente que, como no, con toda su alternatividad, visten igual, ¿piensan? igual, y dicen las mismas gilipolleces). Desgraciadamente tengo para todos, no hace falta ser un fracasado escolar para ser un necio más de esta sociedad (de echo conozco a muchos “fracasados” que valen su peso en oro). También encontramos al estereotipo de niño malcriado que estudia “por inercia” o simplemente a sido dotado de unas capacidades o facilidades que ya querriamos otros para nosotros, sin embargo este individuo sabrá mucho de lo que recibe en la educación de este país, pero luego no es capaz de hacer una mínima reflexión semi-profunda sobre nada. Porque la educación ideal no enseña al estudiante sólo los hechos del mundo para que los regurgite como una grabadora, sino que consigue despertar el entendimiento filosófico, el amor por la sabiduría. Evidentemente, al mínimo comentario pseudo-reflexivo te acusan de filósofo-cultureta y demás apelativos que esta gentecilla con todo su “coco” considera despectivos. Además, como sabemos que la ignorancia es la madre del atrevimiento, cuanto más profunda y nueva sea la idea que les propongas, cuanto más les saque de su concepto “happy” de las cosas, más te atacarán y desacreditarán eso si, sin ningún argumento. Hay que aprender a escuchar y a actualizarse, paletillos. Cómo decía Sócrates, “una vida sin reflexión no merece ser vivida”.

Esta es una pequeña descripción de la sociedad en la que nos movemos día si y día también. Una sociedad con un porcentaje de “masa” elevadísimo, pero bien repartidito en múltiples (y a cada cual más necio) grupos excluyentes y hasta violentos.
Una sociedad que no duda en hacer manifestaciones multitudinarias e incluso violentas para evitar la desaparición del popularizado “botellón”(dónde sus más aférrimos líderes serán carne de alcohólicos anónimos) , pero no es capaz de mover un dedo por una reforma educativa injusta y perjudicial para ellos mismos o incluso su (pobre) descendencia.
Una juventud en la que los valores estan invertidos y los “líderes” son analfabetos maleducados y ( se creen) en posesión de la verdad absoluta, mientras las personas que parece que valen algo, personas con miras, con personalidad, capacidad de esfuerzo, ambición de conocimiento, ansias de expandir sus mentes, que se cuestionan las cosas en vez de aceptarlas, se ven relegadas a un segundo plano donde no pueden más que reirse (o llorar) de los que están “arriba”.
Giremos la cabeza a las influencias que reciben los más pequeños, en los lidéres de audiencia televisivos encontramos abortos como “Física o Química” (en resumen un conjunto de niñatos maleducados, agresivos y drogadictos y de niñas pijas lloronas cuyo único objetivo en la vida es autoconvencerse de que no se abren de patas por gusto) o a la tan popular Belén Esteban (una maruja encubierta que dió el braguetazo en su día y ha mantenido su fama gracias a algo tan admirable como la chabacanería) presentando algo tan “solemne” como las campanadas del año nuevo.
Y así seguimos, y las consecuencias directas de todo esto las podemos encontrar en más cosas de las que parece, como por ejemplo en la fuga de cerebros que hay en nuestro país, donde nadie en su sano juicio se quedaria, teniendo en cuenta que aqui te menosprecian, y allá te admiran. Otros ejemplos pueden ser la idea que tienen de nuestra cultura en el extranjero, las múltiples formas que buscan los españoles de cobrar sin aportar (vease el PER en Andalucía), o simplemente la pésima calidad de nuestra clase pólitica que practicamente nos cambian caramelos por votos. Y seguimos tragando. Nadie se mueve.
Aqui la pregunta. Los que vemos esto así ¿deberiamos movernos por sacar esto de la mierda, aún a sabiendas de que los mismos necios que la crearon no quieren salir de ella porque son demasiado orgullosos para reconocer su error?
¿O quizás deberíamos abandonarlos a su suerte?
Como bien dijo nuestro amigo Renton, “Dentro de mil años no habrá tios ni tias. Sólo gilipollas” Y que rápido se pasa el tiempo.

P.D. Nunca me he sentido en  posición de dar consejos, pero vamos allá, que hoy me siento generoso, es sencillo, interioricen:

Piensen señores, que es gratis.
JJG

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: