Archivos Mensuales: mayo 2012

Deportes nacionales (4)

Muy buenas a todos una vez más. aquí me tienen recuperando una de mis secciones más galardonadas y vanagloriadas, mis queridos deportes nacionales.

A uno cada vez le cuesta más descubrir disciplinas nuevas, ya sea debido al mínimo tiempo del que dispongo o quizás a la ya explicada dificultad en el correcto reconocimiento de algunas de ellas. Posiblemente a ambas.

El caso es que esta disciplina lleva machacándome el coco desde hace varias temporadas,  y por fin me he lanzado a por ellos. Seguramente debido a que en estos días, tan próximos a la época estival, sus mejores atletas salen a la luz batiendo sus mejores marcas pasadas, tras un paso más discreto durante el resto del año.

Y no, no hablo ni de los maníacos adoradores del sol, (esa gentucilla que considera que el hecho de no parecer una tostada es terriblemente pernicioso para la salud)  ni de los extraños seres anti-camiseta, que deambulan ‘exhibiéndose’ durante 3  largos meses, orgullosos de sus respectivas aficiones, ya sean los bollos, los esteroides o el vómito post-ingesta. No.

Estos eficientes y concienzudos deportistas están mucho más repartidos. Y aunque lo más frecuente es encontrárselos en el negocio de la hostelería, pueden ser también dependientas del Zara (si, esas que el otro día se te cruzaron en una limusina rosa con  orejitas de conejita), o ejercer  prácticamente cualquier profesión, especialmente si es de cara al público. Me refiero, como no, a los ‘esclavos torturados’.

Cecilia F., del Zara de Cerdanyola, ha llegado a causar shocks hipotérmicos con la mirada.

Esos seres desvalidos que, dado el aumento del negocio hostelero en estas fechas, se multiplican por esporas, inundando todo nuestro país. Esas pobres gentes, habitualmente de condición “NOSI” (no estudian ni han estudiado, pero sí trabajan), que viven sus vidas (incluido su turno laboral) como almas en pena, como afectadas plañideras, llorando y rogando sin parar.

Y los tenemos de todas las edades, aunque es cierto que  como los buenos vinos, con el tiempo, mejoran su técnica. Una depurada y ancestral técnica quejumbrosa, que saca de sus casillas al más bien plantado. A diferencia de otros intérpretes, nuestros protagonistas de hoy son conscientes de su condición y así se lo hacen saber a cualquier presa, que amablemente se interese a nivel de cumplido por sus vidas, aunque bien es cierto que en muchos casos no hace falta ni preguntarles. De echo en muchos casos no hace falta ni que te cuenten la historia, con ver sus modales de teutón borracho te va quedando clarito.

¿El que?. Pues es evidente alcornoque. Que son unas víctimas de este mundo cruel. Sólo ellos trabajan de verdad. Al resto del mundo le crecen billetes en las orejas. Sólo ellos tienen jefes impertinentes. Sólo a ellos les da problemas la clientela. Sólo ellos tienen que echar horas más allá de su horario. Sólo ellos tienen que aguantar a gente que no les cae bien. Y tú, tu sólo eres un afortunado más que no entiende el nivel de sufrimiento y estrés al que están sometidos, ríase usted de Auschwitz.  Tu no eres más que un adinerado pijo que pudo estudiar (para ellos se ve que educación pública hasta el bachillerato no era gratuita) y que nunca ha sufrido en la vida. Lo realmente jodido es estar detrás de la barra de un bar atendiendo borrachos e imbéciles, y trabajar mientras están todos de vacaciones (aquí vemos que a todos ellos les han obligado por decreto a elegir su respectiva profesión).

En su defensa he de alegar que conozco a muchos de ellos que son verdaderos currantes. De los de antes. De los que llegan antes y se van después. De los que están dónde deben y te sacan las castañas del fuego. De los que no tienes que explicarles como hacerlo todo. Eficiencia, eficacia.

Ahora bien, no les pidas una maldita sonrisa. Vete mentalizando, te vas a comer la cara de ‘huele a caca’ cuando le pidas unas patatas fritas, o una talla más de esa camiseta. Olvídate del buenos días o del gracias. Y más vale que Dios te ame si  se te cae un vaso o les pides amablemente que le den una vuelta mas al cacho de carne que muge en tu plato.

Por todo eso, si, se agradece vuestra dedicación. Incluso puede que seas un trabajador modelo. Pero todos trabajamos , o estudiamos, o ambas. Todos tenemos problemas y sufrimos. Y, lo fundamental,  tu concepto de las cosas me importa lo mismo que Eurovisión. Y más estando de vacaciones.  Podrías haber estudiado, o elegido otra profesión, o montarte un huerto y vivir de ello. No es mi problema que tengas que currar mientras yo libro. No tengo por qué aguantarte. Guárdate ese victimismo lastimero para quien se lo trague, y en la medida de lo posible, quédate para ti los panfletos reivindicativos de dignidad y justicia. Más que nada y principalmente, porque pagamos tu sueldo, campeón/a.

Y no jodamos, que si, que es cierto, que para quejica, yo. Que aquí nos quejamos todos. Y que sí, que hay mucho vago viviendo de las rentas. Y que hay días interminables. Y que el mundo está lleno de imbéciles. Ahora bien, me quejo con mi gente mientras disfrutamos de una sesión de DrinkMotion al aire libre y el alcohol ahoga mis penas. Me quejo dentro del coche mientras tardo dos putas horas en aparcar. Me quejo en el gimnasio, o contra el saco de boxeo. Pero no se lo cuento al cliente que menos mal me cae, o peor,  a mi compañera delante de toda la clientela. Y desde luego, no lo demuestro constantemente con mi actitud y malas formas, y menos teniendo un negocio que vive de cara al público. Por simple educación, por simple pragmatismo.

Y tal y tal.

JJG

La otra segunda república

Aquí me tienen de nuevo.  Lamento el retraso, pero entre pitos y flautas a uno le cuesta sacar tiempo. Además como bien saben normalmente la inspiración sólo me encuentra cuando ya me acompaña la indignación, el cabreo más absoluto. El caso es que últimamente me río más y me cabreo menos, y no porque la situación mejore,  debe ser que estoy madurando, o simplemente por fin he terminado por perder el poco juicio que atesoraba en mi machacada sesera.

Aunque les prometí caña para los Angelitos, de momento el post diagnóstico tendrá que esperar, aunque si que daré leña a una de las cosas que más regurgitan estos, y por supuesto, que más me repatea.

En el trabajo de describir un contexto general, podríamos decir que estamos en una época bastante convulsa en lo que a política se refiere. Las manifestaciones del 15-M vuelven a la calle, las duras y restrictivas reformas del nuevo gobierno crean indignación y descontento en la población y las huelgas y concentraciones están a la orden del día.  De nuevo, una vez la derecha adquiere el poder (por la eterna incompetencia de la izquierda española) la más rancia progresía saca la artillería y engrasa su maquinaria de movilización ciudadana. Esa  misma reacción reivindicativa y voraz, luchadora e inconformista,  que cogía polvo, óxido y telarañas mientras ‘la izquierda’ gobernaba y cuya denuncia e influencia tanto se echó de menos por entonces.

Ya se sabe que en esto nuestro país  son prácticamente tan malos unos como otros, pero mientras para unos tenemos movilizaciones, acusaciones y crítica, para otros siempre quedan ‘minimizaciones’ y atenuantes cuando no justificaciones  y tolerancias.

Pero no nos desviemos del caso. En esta época convulsa, la gente porta su uniforme de manifestante, con sus habituales símbolos y banderas. Y como el turrón por navidad, vuelve la eterna polémica de los símbolos. Y aquí es dónde tengo el quebradero de cabeza.

Dándole vueltas al asunto y hablando con mucha gente al respecto, uno se hace consciente de que la eficacísima  propaganda izquierdista, apoyada en la celebérrima ley de memoria histórica, ha conseguido inocular el germen de ‘ Las maravillas de la II República’ en el izquierdoso medio. Uno no sale de su asombro al contemplar a tanta gente portadora orgullosa de banderas de este periodo, y de la suficiencia sobre la que hablan de sus maravillas. Hasta tal punto de tener que leer en una placa de la universidad pública, unida a una ¿escultura? una afirmación muy similar a lo siguiente “… la democrática  soberanía de la II República…” en un tono cuanto menos ensalzador, dejando a Shangri-La en poco menos que una chapuza (añadiré foto próximamente).

Y aquí viene la gracia, la otra segunda república, esa que parece que ha nadie le han contado.

Quien bien me conoce, sabe bien que no soy monárquico, ni nada similar. En resumen considero la monarquía un artículo de lujo y desfasado, incompatible con un escenario de igualdad ciudadana y con un modelo de estado moderno. Dicho de otro modo, soy republicano. Ahora bien, por decirlo de alguna forma, no soy “segundorepublicano” español. Vamos que personalmente, esa historia que pulula, no cuela. E insisto, no es por tendencia política ni por borbonismo, pero en un ejercicio de mínimo rigor histórico, revisando ciertas fuentes y periódicos de la época, mentando a Julián Besteiro, considero que las bondades de la II República no son mas que “himalayas de mentiras”.

Me cuesta mucho tragarme toda esa retahíla de alabanzas, cuando con datos históricos en la mano, queda más que demostrado que este sistema era, cuanto menos, un régimen tendencioso, poco demócratico, censor, asesino, y en definitiva, un fracaso. Y digo un fracaso porque muchos no querían que la cosa fuera por los derroteros que cayó, pero al fin y al cabo, así fue.

Por hacer un resumen (muy resumido), podríamos decir unas cuantas lindezas de la idílica II República española:

  • La supuesta soberanía democrática, se obtuvo a través de unas elecciones municipales (12 de Abril de 1931), y en ningún caso por medio de unas elecciones generales o de referéndum constitucional (que nunca se llegó a realizar). Unido a este hecho,  decir que el voto para los partidos monárquicos fue prácticamente de 4 a 1 contra los republicanos, por lo que además, ‘la república’ perdió esas elecciones, en las que  no estaba permitido el voto femenino. Las circunstancias de extrema debilidad de la monarquía, unidas a la acumulación importante del voto republicano en las capitales de provincia, provocaron la instauración del nuevo régimen.
  • A pesar de todas las libertades prometidas y proclamadas en la constitución, la “Ley de defensa de la República” ejerció una fuerte censura contra los defensores de la monarquía o el catolicismo, o simplemente contra individuos críticos con el régimen.
  • Cuando la ‘soberanía demócrata’ respaldó al partido de la derecha, la CEDA, este nunca llegó a gobernar, por imposición del entonces presidente de la república, Alcalá Zamora. A pesar de este hecho, las presiones por parte de la CEDA (que acabó por conseguir 3 diputados) provocaron “huelgas generales” por parte de CNT y UGT, que dejaron cientos de muertos y heridos, muchos de ellos sacerdotes, además del intento de asalto de varios edificios gubernamentales, muy del estilo de un golpe de estado.
  • Las declaraciones de grandes colaboradores y gobernantes de este sistema, distan bastante de las tolerables por un estado de derecho, libre y justo. Les dejo algunas ‘perlas’ como las de Largo Caballero (presidente de UGT, del PSOE y ministro) “La clase obrera debe adueñarse del poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la Revolución.” “Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado la democracia burguesa e iremos a la conquista del Poder.” “Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia.” o las de Indalecio Prieto Hágase cargo el proletariado del Poder, y haga de España lo que España merece. Para ello no debe titubear, y si es preciso verter sangre, debe verterla.”. Y son sólo unos pocos ejemplos, la lista es mucho más larga con más ‘joyitas’ de diputados y colaboradores como ‘La pasionaria’ o Santiago Carrillo.
  • Como colofón, el asesinato de Calvo Sotelo, líder de la derecha en 1936 por un grupo de asalto de la propia república. Todo esto, previa amenaza en el propio parlamento.
  • Añadir como dato interesante, que varios intelectuales que en primera instancia pudieron ver con buenos ojos dicha república, rápidamente se exiliaron de la misma, viendo el panorama que se les presentaba. Entre ellos, tenemos nombres como los de  José Ortega y Gasset, Ramón Pérez de Ayala o Gregorio Marañón.

Todo esto, sirvió de caldo de cultivo para una terrible guerra y una posterior dictadura, a la que los ‘maravillados’ de la república, si que se prestan a criticar, entre otras cosas porque “dio un golpe de estado contra un sistema democráticamente elegido”. Quede claro de antemano que soy el primer detractor de la salvaje y cruel dictadura franquista, pero no estaría de más hacer un ejercicio de revisión y ver qué condiciones desembocaron en esta repugnante dictadura.

Una vez explicado todo esto, y volviendo al tema que nos interesaba, y tras revisar algunas leyes,  parece ser que este tipo de banderas o símbolos sólo están prohibidos en edificios o actos oficiales del estado. La retirada de estos estandartes al ciudadano se hace en base a otra ley, que puede considerarlos provocadores o incitadores a la violencia.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, y llámenme loco, no veo la democracia y la libertad por ningún lado.  Ni de dicho ni de hecho, ya que la propia constitución eliminaba derechos como la libertad de educación entre otros, y la ya nombrada “Ley de defensa de la República” hizo el resto. Por no hablar de determinadas actitudes, reflejadas en múltiples declaraciones, que son un claro ejemplo de apología de la violencia y el ‘golpismo’. Dadas las circunstancias, dichas banderas me parecen ofensivas e hirientes, y una falta de respeto para todas aquellas personas que sufrieron su influencia, y deberían ser retiradas, o al menos estar tan ‘mal vistas’ como las otras.

Por todo esto, lo siento, pero no cuela.

JJG