Archivos Mensuales: enero 2014

Diagnóstico: Atletitis

Muy buenas a todos, retomo mi saco de boxeo particular, con algún proyecto pendiente, pero el caso es que aquí estamos otra vez.

Tenía un poco dejada (me decían) la sección futbolera, y tras mucho tiempo, las circunstancias vuelven a juntarse para que pueda contarles algo.

Y evidentemente voy a hablarles del Atlético de Madrid, el Atleti, mi Atleti.

Y es que de un tiempo a esta parte viene provocando un malestar general. Va dejando enfermos allá por dónde pasa y causa inflamación por doquier. El enfermo no es otro que la vil gallofa mediática de esto nuestro país, completamente obsesionada en el duelo Barça-Madrid, e incapaz de ver más allá. La evolución del asunto es la siguiente.

Síntomas de la enfermedad

Inicios, el granito.

Año 2010: Tras muchos años en la miseria futbolística y moral en la que unos dirigentes ineptos y delincuentes prescritos le incrustaron, el Atlético de Madrid vuelve poco a poco a sus fueros. Conquista la Europa League y la Supercopa de Europa. Ese Atleti de los Forlán, Agüero, Simao, Reyes, Ufjalusi y Quique Sánchez Flores. Además, cae derrotado en la final de la copa del rey ante el Sevilla (el último simpático), en una de las demostraciones de amor a unos colores más grande que se recuerden por parte de una afición.

Empieza siendo un pequeño lunar, un grano molesto pero pintón. Queda bien para rellenar portadas y páginas que en otro caso habrían sido destinadas a publi-reportajes sobre el enésimo rumor de fichaje del Real Madrid. No es que sea algo de lo que alegrarse, pero qué simpático es que ganen estos pobres.

La temporada siguiente el Atleti se desinfla (como se vaticinó a diestro y siniestro desde todos los micrófonos imaginables) y todo queda en nada. Un poco de maquillaje sobre el grano, y santas pascuas, a lo nuestro.

El grano era un herpes.

Año 2012: Tras la destitución de Gregorio Manzano, la directiva atlética realiza una maniobra desesperada contratando como técnico a un ídolo del doblete, Diego Pablo “El Cholo” Simeone. Malas noticias.

Tras un inicio de temporada penoso (eliminados dela copa ante el Albacete y rozando el descenso en liga) llega el Cholo y revoluciona el asunto.

Con directrices tan básicas como la imposibilidad de negociar el esfuerzo o el trabajo en equipo, el Atletico repite la hazaña de 2010. Derrota al nuevo equipo simpático oficial (el Athletic de Bielsa) en la final de Europa League de Bucarest con un contundente 3-0. Seguidamente, se pasea ante el todopoderoso Chelsea campeón de Champions, endosándole un (corto) 4-1 en la final de la Supercopa de Europa.

Parece que se necesitará tratamiento más contundente, resulta que el grano era un herpes, y a vuelto a visitarnos. Comienza a no hacer tanta gracia que los del Manzanares ganen títulos con evidente solvencia (ganando todas sus eliminatorias en EL), y más derrotando al encumbrado Athletic, de parte del que toda esta patética parafernalia periodística se posicionó. Quizá la cosa sea ligeramente más seria, pero sin molestar a Barça y Madrid en sus competiciones sigue sin ser algo de lo que preocuparse.

La colonoscopia

Año 2013: El Atlético del Cholo comienza a regularizar su estilo de juego y a formar un bloque mucho más sólido. Se pone las pilas en liga peleando por el liderato hasta prácticamente la mitad de la misma, acabando tercero holgadamente, en puestos de Liga de Campeones. Y si bien cae eliminado a las primeras de cambio en la Europa League, consigue derrotar al Real Madrid en el Bernabéu en la final de Copa del Rey, dejando a los vecinos sin su única opción a título durante ese curso. Para más inri, un Mourinho desquiciado  es expulsado, así como CR7, por una agresión (patada en la cara) al capitán del Atlético.

La cosa parece ser más jodida de lo que se pensaba. Ante tanto malestar, toca hacerse algunas pruebas, y la colonoscopia no revela nada bueno.

Se confirma: Atletitis

Año 2014: Este Atleti continúa imparable. El Barcelona es incapaz de vencerlo en ninguno de los enfrentamientos de la Supercopa de España, que finalmente viaja a Can Barça por el doble valor de los goles fuera de casa. El Atleti, por su parte, continúa a lo suyo, y se oficializa su lema, el “partido a partido”. A los mandos del Cholo se clasifica con mucha solvencia para octavos de la Champions League, y se hace fijo en el coliderato con el Barcelona. Respecto a la Copa del Rey, ayer mismo certificó su pase a semifinales, venciendo en el Nuevo San Mamés, estadio invicto desde su estreno esta temporada. La cosa ya no tiene ni puta gracia.

El entrenador del Athletic, Ernesto Valverde, se queja del árbitro en las ruedas de prensa de ambos partidos. Durante el disputado en el Vicente Calderón, su equipo fue incapaz de crear una sola ocasión de peligro. Reclama falta en uno de los goles de la vuelta, sin fijarse en que el gol de su equipo podría haberse amonestado igual. Pero no importa, nadie dice nada.

La gallofa sigue a lo suyo. Se engancha el sambenito de equipo agresivo al Atleti del Cholo. Quizá acostumbrados al tiqui-taca del Barça (que tanto admiro), se les olvidó que esto es un deporte de contacto. Menos para el Atleti, al cual no se le permite la contundencia defensiva. Molesta.

Unido a esta nueva moda, se convierte en deporte nacional el  ataque desde todos los ángulos a Diego Costa, un jugador tan conflictivo como brillante (que prefirió jugar con la camiseta de España antes que con la de su Brasil natal). La última, que mandó callar a San Mamés. Supongo que cuando Cristiano (balón de oro vía MARCA) pedía calma en Dortmund o en Barcelona era sólo una muestra más de su genialidad, el hecho patente de que su talento sacaba de quicio al rival, qué tío más grande. Por no hablar de Raúl y su adorada instantánea en el Camp Nou. Eso sí que mola.

GVSZ

Llegados a este punto, el diagnóstico no deja lugar a dudas. Atletitis aguda. El tercer equipo de España se ha convertido en una molestia enorme, tanto para los que le pretendían disputar su puesto en Liga de Campeones como para los que pensaban que no les entorpecería su camino hacia el campeonato liguero.  Y la artillería más pesada de la vil gallofa periodística de este país ya está en marcha, hay que acabar con la enfermedad, de raíz.

Lo que no saben, es que la enfermedad ya los venció. Ayer lo hizo, desenmascarando del todo la envidia y el escozor más ruines de quien no soporta un espejo. Lo que está haciendo este Atlético (con 5 veces menos presupuesto que las cabezas del águila) no tiene nombre, es la excelencia absoluta. Aunque esta temporada caiga eliminado ante el Madrid en semifinales de copa (sería lo lógico), aunque acabe relegado a la tercera posición en liga y el cansancio haga imposible el asalto a la Champions, este Atleti ya ha ganado.

Aclaraciones.

En pos del buenrollismo perpetuo, me gustaría aclarar que esto no es una crítica ni hacia el Real Madrid (muchos madridistas “de bien” están de acuerdo con mi postura), ni hacia el Barcelona (que parece llevar con más deportividad el acoso atlético), ni mucho menos hacia el Athletic de Bilbao (que ayer demostró ser un equipazo). Va hacia toda la mierda periodística que trata de manchar la excelencia atlética, de acabar con lo que consideran una enfermedad.  Es para aquellos que consideran un delito sin perdón la manipulación de contrato mientras pasan por alto un juicio por prostitución con menores que involucra a un jugador madridista. Y por supuesto, hacia los sectores de las aficiones que apoyan, financian y creen a todos estos papanatas, y por ende estan contagiados de Atletitis.

PD. Por supuesto, la portada de MARCA de hoy va dirigida a Sergio Ramos y sus 10 años en el Madrid, relegando a una esquina a los dos grandes equipos que ayer disputaron un auténtico partido de fútbol.

Y tal y tal.

JJG.

Etiquetado , , , ,